Diseño e implementación de un nodo de comunicaciones completamente autónomo — sin red eléctrica, sin línea fija y sin acceso físico frecuente — para llevar conectividad y telemetría a núcleos rurales donde las soluciones tradicionales no llegan. Trabajo de Fin de Grado desarrollado en equipo de tres.
En España, en torno al 20% de los municipios carece de cobertura de banda ancha adecuada, y miles de núcleos de menos de 100 habitantes no tienen internet fijo. Desplegar fibra hasta ellos es inviable económicamente, y las soluciones satelitales tienen costes recurrentes altos y latencias que descartan muchos usos.
SolarLink plantea otra vía: un nodo autónomo que se instala en cuestión de horas, sin obra civil, y que ofrece dos cosas a la vez — un punto de acceso a internet para el núcleo y una red de sensores LoRaWAN para telemetría agrícola y ambiental (humedad de suelo, depósitos de agua, meteorología). Mi rol dentro del equipo se centró en la parte de infraestructura: red, seguridad, energía y administración remota del nodo.
Con el Wi-Fi emitiendo 24/7, el consumo nocturno vaciaba la batería en las pruebas de invierno: amanecía con el nodo apagado y, peor aún, con los sensores LoRaWAN sin registrar datos durante horas.
En el emplazamiento de pruebas, la cobertura del operador principal caía de forma recurrente a ciertas horas. Un nodo de "infraestructura crítica" que pierde conectividad a diario no puede llamarse así.
mwan3 en OpenWRT. El sistema comprueba la salud del enlace activo (ping a destinos externos) y conmuta al secundario en segundos si el primario degrada, volviendo automáticamente cuando se recupera. Cada conmutación queda registrada para analizar patrones de cobertura.
Las conexiones móviles van detrás de CGNAT: el nodo no tiene IP pública, así que no se puede abrir un puerto y conectarse "hacia dentro". Y exponer el panel de administración a internet, aunque se pudiera, era descartable por seguridad.
Controlador MPPT para extraer el máximo del panel incluso con nubosidad parcial, y batería LiFePO₄ (más de 3.000 ciclos, química estable). La lógica de supervivencia decide qué servicios viven según el estado de carga.
Router OS open-source con control total: firewall, DHCP, DNS, VLANs, QoS y el bridge entre la red LoRa y la WAN. Acceso root, scripts propios y cron para toda la automatización del nodo.
Dos operadores, conmutación automática con mwan3 y registro de cada failover. Redundancia de grado industrial con hardware de coste contenido.
Gateway LoRa conectado al nodo. Los sensores de campo transmiten a kilómetros de distancia con consumos mínimos — años de batería — y sus datos se almacenan y visualizan en el dashboard.
Túnel WireGuard saliente para la administración del nodo (SSH, LuCI) sin exponer puertos. El dashboard, en cambio, necesita ser accesible públicamente — se expone vía Cloudflare Tunnel, mismo patrón que uso en mi proyecto de acceso a Proxmox: conexión saliente, sin abrir nada en el router. Dashboard propio en PHP/MySQL con roles de usuario para métricas de energía, conectividad y sensores. Upptime como página de estado pública.
La presentación interactiva del TFG:
Proyecto desarrollado junto a Raúl García y Juanma Ruiz · ASIR 2024–2026.